Frederique Constant y la Riva Historical Society vuelven a hacerse a la mar

Fue hace más de 30 años. En 1988 se creó una joven casa independiente y familiar en el epicentro de la relojería Suiza, Ginebra. Al mismo tiempo, nacía una asociación en las costas italianas para celebrar la Dolce Vita con la presentación de una de sus joyas más famosas, el famoso Riva: el legendario yate cuyos primeros ejemplares, completamente hechos de madera y a mano, encarnaban la dulzura de la vida italiana de los años 20 a los 60. En 2009, las dos entidades se unieron, dando origen a una asociación ininterrumpida desde entonces, cuyo fruto fue la colección Runabout. Este año, par rendir homenaje a esta colaboración Frederique Constant presenta su nuevo modelo Runabout RHS Chronograph Automatic, disponible en dos series limitadas de 2.888 ejemplares cada una.

Una larga amistad ítalo-suiza

A partir de esta unión, Frederique Constant ha creado numerosas ediciones limitadas de relojes destinados a apoyar a la Riva Historial Society en su noble misión. Cada pieza se inspira libremente en la herencia de Riva, su imaginario y su universo. Tomando prestados ciertos códigos náuticos y recreativos, esta línea llamada “Runabout” expresa la artesanía y el lujo comunes a ambas casas y a sus creaciones.

El gran regreso del cronógrafo

En 2020, esta colaboración retoma una complicación que hacía muchos años no ofrecía: el cronógrafo, que se hace eco del pasado deportivo de la casa Riva. En 1962, no dudó en ofrecer en algunos de sus modelos un potente motor (2 x 185 cv) que le permitiera saborear las emocionantes alegrías de los deportes de tabla en el lago Iseo, cuna de Riva.

En su caja de acero de 42 mm, los dos nuevos modelos Runabout RHS Chronograph Automatic comparten un cronógrafo tricompax (12h – 6h – 9h) accionado por el calibre automático FC-392, que proporciona 46 horas de reserva de marcha. Los orígenes helvéticos de estos relojes se revelan a través de una esfera guilloché – acabado tradicional de la Alta Relojería Swiss Made – gris antracita o plateada según la versión. La esfera está iluminada por agujas luminiscentes que sobrevuelan una fecha a las 6 horas, complementadas por una gran aguja central de segundos de acero azulado que recuerda los reflejos de los grandes lagos italianos. Este tono marítimo se reproduce en las costuras de la versión con correa de piel de becerro negra y anima la correa del segundo modelo con pespunte en gris.

Dos series limitadas

El carácter exclusivo de estas ediciones, estrictamente limitadas a 2.888 ejemplares cada una, se indica por partida doble en el fondo de la caja. Por un lado, mediante el grabado del número individual de cada reloj; por otro, con una serigrafía original que representa la bandera oficial de la Riva Historical Society, estampada sobre el cristal de zafiro del reloj. A través de él, el amante de la bella mecánica relojera podrá admirar en detalle el calibre FC-392, que late a una frecuencia de 28.800 alternancias / hora (4 Hz) y está dotado de una masa oscilante dorada.

Cada pieza se presenta un estuche especial que contiene la réplica en miniatura del mítico Riva, amarrado junto al reloj.